Our Self: Um blogue desalinhado, desconforme, herético e heterodoxo. Em suma, fora do baralho e (im)pertinente.
Lema: A verdade é como o azeite, precisa de um pouco de vinagre.
Pensamento em curso: «Em Portugal, a liberdade é muito difícil, sobretudo porque não temos liberais. Temos libertinos, demagogos ou ultramontanos de todas as cores, mas pessoas que compreendam a dimensão profunda da liberdade já reparei que há muito poucas.» (António Alçada Baptista, em carta a Marcelo Caetano)

30/11/2015

TIROU-ME AS PALAVRAS DA BOCA: Coisas que outros escreveram sobre Costa, as quais, por isso, já não precisam de ser escritas (28)

Outras coisas que outros escreveram.

António Costa, el gran prestidigitador

«La jornada electoral confirmó unas encuestas que iban pronosticando el declive del líder socialista. Costa había realizado una campaña que no mostraba ninguna de sus gracias. Afable en la corta distancia, el aparato del partido le presentó como un político de laboratorio. Fue el peor candidato de todos. En un mes, había pasado de aspirar a la mayoría absoluta a perder por seis puntos ante el primer ministro conservador, Pedro Passos Coelho. Como se encargaron de recordarle los seguristas esa fatídica noche, no era una derrota por poucochinho, sino por bastante. Y, en justa correspondencia, exigieron su cabeza.

De cómo en 50 días ha pasado de estar en la calle a ocupar el palacio de São Bento, sede del primer ministro, es asunto excepcional al alcance solo de gente con superpoderes —que no tiene mérito— o de maestros del malabarismo, que es el caso. Aprovechando una conjunción de estrellas —pérdida de la mayoría absoluta conservadora y ascenso del Bloco de Esquerda por encima del PC— Costa ha sentado en la mesa a los comunistas después de 40 años de enemistad, ha dado abrazos en Bruselas y los Merrill Lynch del mundo también han comprado su película. Y voilá, aquí el primer primer ministro socialista con votos comunistas de la historia de la democracia portuguesa. La próxima apuesta es que António Costa, el gran prestidigitador, no dura un año. Já.»

El País

Sem comentários: