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12/05/2017

NÓS VISTOS POR ELES: Os apparatchiks do Estado Sucial

«Venga Francisco o Cristiano, el funcionario se va de fiesta 

En el sector privado portugués se gana un 34% menos y se trabaja un 20% más que en el público


Venga Francisco, venga Cristiano, a efectos de los funcionarios portugueses da lo mismo: ellos tienen fiesta. Según los últimos datos del INE, el trabajador privado gana 957 euros mensuales frente a los 1.451 euros del empleado público, es decir, un 34% menos, pero en cambio trabaja un 20% más, 42 horas semanales frente a las 35 horas del funcionario.

Las ventajas aumentan día a día. Con la visita del Papa, mañana y el sábado, los funcionarios podrán tomarse tolerancia de ponto, o sea, fiesta. La visita se produce un viernes y un sábado, por lo cual el fervoroso funcionario bien podría asistir al acto principal de Francisco, la misa del sábado, sin necesidad de guardar fiesta 24 horas antes; pero no, por si acaso el Gobierno les ha dado permiso mañana, que se suma a otros días que le otorga graciosamente, bien para disfrutar de los carnavales, bien para bajar la digestión al día siguiente de la Navidad, porque llega el Papa o porque llegan los futbolistas de la selección con una copa de más. Pase lo que pase, el funcionario portugués tiene fiesta. Y si le toca trabajar y va, también le darán fiesta. Al empleado público también se le otorgan días de premio por alto rendimiento, que consiste, básicamente, en ir al trabajo los días que no tiene fiesta. 

Tantas ventajas para el funcionariado están creando en la sociedad portuguesa una animadversión hacia el asalariado público cada vez mayor. La desigualdad se agranda entre estos, a quienes les llueve el salario del cielo pase lo que pase, y los trabajadores privados, que ven su sueldo pender de un hilo. Si además le dan fiesta al primero mientras que el segundo se tiene que coger un día de sus vacaciones para cuidar a los hijos porque le han cerrado la escuela pública, la brecha social del país se agudiza, pero no entre izquierdas y derechas, o clases altas o bajas, sino entre ambos tipos de trabajadores. 

En una encuesta de la radio TSF, que debatió el día de permiso al funcionariado por la llegada del Papa a Fátima, el 76% de los oyentes se decantó en contra pese a que la mayoría se declaró católico.»

Javier Martín, El País, 11 may. 2017 (enviado por AB)

1 comentário:

Anónimo disse...

Que rico artigo. Obrigado pela divulgação.